¡Alerta comunicadores! No basta con saber poner una coma entre letras.


Son bastante conocidas y han sido tratadas en este blog las falencias en habilidades comunicativas que solemos tener los profesionales de áreas técnicas, como la ingeniería, la física o las matemáticas. Yo mismo sé que son muchos los errores que cometo y trabajo cada día para que sean menos.

Lo que pocos mencionan son las falencias en conocimientos técnicos que tienen muchos comunicadores. La verdad es que parece que los diarios no se interesan en tener un asesor que apoye a los comunicadores cuando tienen que hablar de números o sacar conclusiones estadísticas.

Es larga la lista de consecuencias y problemas que se pueden generar por no poner correctamente una coma o un punto dentro de un texto, pero ¿no es igual de importante saber poner una coma o un punto en un número? Imagínense un artículo en el que se hable de la posible rentabilidad de una inversión y diga que ésta es del 50,0% cuando en realidad es del 5,00%.

Tanto los errores de redacción como los matemáticos o estadísticos, representan riesgo, tanto si el lector conoce del tema y los identifica, como si no. En el primer caso el riesgo no es principalmente para el lector sino para el medio de información, pues el lector puede perder confianza en la veracidad de la información que encuentre más adelante, créanme que el valor de un diario económico y financiero, en cuyos datos matemáticos no se puede confiar, es nulo. En cuanto a quienes no conocen del tema y no identifican el error, el riesgo está dirigido a ellos como lectores, ya que podrían estar siendo inducidos a cometer el error de tomar una decisión basados en información falsa.

Les mostraré un ejemplo real y reciente que encontré en un diario económico y financiero del país. No hace falta decir ni el nombre del diario ni el del autor, pues mi interés es demostrar que hablo de una problemática real y que si bien algunos errores pueden ser totalmente irrelevantes hay otros que podrían tener consecuencias gravísimas.

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Un error de menor calibre para este caso es el de confundir unidades. En el gráfico hablan de Gigavatios (GW), pero en el texto dicen que se está representando el consumo, el cual es representado en Gigavatios hora (GWh). Los Vatios (1Gigavatio= 1.000.000.000 Vatios) se usa para hablar de capacidad de generación o capacidad instalada.

Algo un poco más grave es la falta de coherencia entre los dos gráficos, en el primero se muestra el “Crecimiento en %” y todos los meses son positivos (es decir que sí hay crecimiento), menos en el mes de noviembre donde es negativo, por lo tanto se esperaría una caída. Pero al ver el gráfico de consumo de los mismos meses se ve que prácticamente siempre el consumo ha caído, es decir que en uno se dice que ha habido crecimiento en todos los meses menos uno, y en el otro que se presentó decrecimiento casi todos los meses.

Si uno viera el gráfico sin leer el artículo, pensaría que la reducción del consumo de energía ha sido enorme para el mes de noviembre del presente año, pues pasa de más de 5.000 GWh. a 2.633,49 GWh. practicamente la mitad, aunque el encabezado dice que la reducción es de un 10,36%. La causa de esta incoherencia, es que cometieron un error que yo calificaría como garrafal. Todos los meses antes de noviembre de 2015 son graficados en sus 30 días, mientras que para este último mes graficaron el consumo de 14 días.

Por mi parte como he dicho anteriormente, acepto cometer errores (muchos), pero estoy seguro de que me sorprendería muy gratamente si un lector al identificar un error, en vez de caerme encima con burlas, decide ponerse en contacto conmigo para hacerme ver mi falla y ayudarme a no cometerla de nuevo. Como yo lo veo, si las universidades no nos formaron en habilidades más integrales, la tarea ahora es nuestra y sólo hay dos caminos posibles para cambiar las cosas: aprender por nuestra cuenta y/o apoyarnos en profesionales de otras disciplinas.

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Como profesional, la palabra que mejor me define es “curiosidad”, soy incapaz de quedarme sin buscar la solución a una duda. Estudié Ingeniería Industrial y durante este periodo me di cuenta de que las llamadas fronteras del conocimiento eran más grandes de lo que creía y que aunque jamás podría aprender todo, no tenía nada de malo proponerme a aprender por lo menos una cosa nueva cada día.

Acerca de Carlos Orrego Benítez

Como profesional, la palabra que mejor me define es “curiosidad”, soy incapaz de quedarme sin buscar la solución a una duda. Estudié Ingeniería Industrial y durante este periodo me di cuenta de que las llamadas fronteras del conocimiento eran más grandes de lo que creía y que aunque jamás podría aprender todo, no tenía nada de malo proponerme a aprender por lo menos una cosa nueva cada día.

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