La empatía que despierta el peligro


En ocasiones es frustrante cuando uno tiene ganas de conversar, pero no encuentra cómo enganchar a la persona que tiene al lado. Pongo el siguiente caso: siempre que me subo a un avión saludo a la persona que está a mi lado. Mi gran anhelo es poder hablar con aquella persona, y escuchar alguna historia. Sin embargo, mis resultados la mayoría de las veces han sido diferentes: me he encontrado desde el que al parecer viene con jaqueca, el que prefiere leer algo y el que se quiere es dormir. Más bien pocas veces me he encontrado con el que quiere conversar y contarme alguna historia.

EmpatíaDespega el avión y ante esta situación de “soledad”, saco un libro o un periódico y empiezo a leer. Todo transcurre perfecto porque a la grata lectura le añadimos un delicioso café. ¿Qué mejor que esto? Pues conversar con el (la) del lado, mejor que eso no hay nada.

Empieza el descenso y todo cambia, sobretodo porque empiezan los sacudones, ahí si la otra persona lo mira a uno, le arquea los ojos, se frunce y por fin, dice algo (o solicita que le hablen). Se arregló el vuelo, por fin estoy conversando con el del lado. La pregunta es ¿por qué tuvo que ser cuándo estábamos ante una situación de aumento del riesgo? ¿Tiene qué ver la conciencia de peligro en la propensión a la comunicación interpersonal?

Al parecer la empatía con el otro aumenta cuando percibimos una situación que compromete nuestra integridad. Somos tan desconfiados que en muchas ocasiones, sólo cuando un posible apoyo o ayuda en el otro es cuando consideramos interactuar con él.

Hace días, me ocurrió otro suceso que apoya mi conjetura. Iba en un carro del sistema Metroplús. En un momento dado, un taxi invadió el carril por el que circulábamos, el conductor de Metroplús frenó en seco, por fortuna no hubo colisión con el otro automotor y sólo resultaron dos personas con contusiones leves. Y ¿qué pasó dentro del carro? Pues que todos los pasajeros se pusieron inmediatamente a conversar.

Quiero hacer la aclaración que estas “conclusiones” que saco en este texto, no son más que exploratorias, pero siembran una buena pregunta alrededor de cómo influyen las situaciones de riesgo en el comportamiento social del ser humano. Sin embargo, aún me pregunto: ¿cómo hace uno para que el de al lado le siga la conversación sin que pasen todas estas situaciones?

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Julián Bedoya Jiménez

Ex-Director y Bloguero at Infusion
Apasionado por la Comunicación, en especial, la Comunicación Efectiva en Ambientes Laborales. Soy una persona curiosa y disciplinada, me encanta investigar y tengo especial interés y aptitudes en marketing y publicidad. Fui socio fundador de Infusion S.A.S., donde cada día exploraba mi lado creativo, comunicador y emprendedor. Ahora lo hago como empleado.

Acerca de Julián Bedoya Jiménez

Apasionado por la Comunicación, en especial, la Comunicación Efectiva en Ambientes Laborales. Soy una persona curiosa y disciplinada, me encanta investigar y tengo especial interés y aptitudes en marketing y publicidad. Fui socio fundador de Infusion S.A.S., donde cada día exploraba mi lado creativo, comunicador y emprendedor. Ahora lo hago como empleado.

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