El cargo que todos deberíamos desempeñar en un nuevo empleo


Cuando vamos a empezar en un nuevo empleo queremos tener todo nuestro “portafolio” personal y profesional a la mano, para mostrar lo que sabemos y somos capaces de hacer a nuestros nuevos compañeros en toda la estructura organizacional (jefes, colegas, personas a cargo).

Nuevo empleoEsas ganas de empezar tienen mucho de positivo, porque estamos animados y posiblemente motivados (que sería lo ideal), que son materia prima para una nueva etapa laboral. Algo vital al empezar un nuevo trabajo es aprender “todo lo que más podamos”: conocimientos técnicos, cultura organizacional, procesos de la empresa, empirismos de los empleados, entre otros. Ahora, para aprender “todo lo que más podamos”, necesariamente tenemos que ser más escuchadores que habladores. Esto no significa quedarnos callados, sino tratar de hablar sólo lo indicado para perseguir el objetivo de aprender. Por ejemplo, un buen escuchador preguntará cada que algo no le quede completamente claro, y parafraseará de lo que vaya captando.

Basados en lo anterior podemos decir que, para que nuestro ingreso a una organización sea eficiente en el acople a la cultura organizacional y en nuestro desempeño profesional, como nuevo empleado debemos enfocarnos en ser un buen escuchador, un buen preguntador y un buen parafraseador.

En contraparte, ser unos habladores puede traernos consecuencias negativas grandes de no saberlo manejar, por ejemplo: que nos perciban como petulantes, sabelotodos, desubicados y que no aprendamos lo mínimo que debíamos aprender para desarrollar nuestras nuevas tareas, lo que provocará retrasos en el trabajo, porque perderemos tiempo tratando de aprender tarde lo que no aprendimos en el momento indicado. Asimismo, le haremos perder tiempo a nuestros compañeros y quizá a clientes, en total, todo se puede resumir en pérdidas para la empresa.

Es por esto que en un nuevo trabajo, nuestro papel es más de espectadores (activos) que de generadores. Sin embargo, a medida que aprendamos y sorteemos los retos del nuevo trabajo, podremos de una forma natural, pasar de espectadores a comentaristas pertinentes y a generadores críticos de nuevas concepciones en pro del crecimiento de la organización.

La autonomía que adquieren los empleados de una organización está asociada al nivel de conocimiento que tienen de la misma, un empleado que tiene suficiente conocimiento del comportamiento de la organización será un miembro indicado para tomar decisiones importantes. Este tipo de empleados, necesariamente deben ser buenos escuchadores, preguntadores y parafraseadores, ahí la importancia de conocer cómo desarrollar las habilidades comunicativas de la escucha, para poder crecer laboralmente.

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Julián Bedoya Jiménez

Ex-Director y Bloguero at Infusion
Apasionado por la Comunicación, en especial, la Comunicación Efectiva en Ambientes Laborales. Soy una persona curiosa y disciplinada, me encanta investigar y tengo especial interés y aptitudes en marketing y publicidad. Fui socio fundador de Infusion S.A.S., donde cada día exploraba mi lado creativo, comunicador y emprendedor. Ahora lo hago como empleado.

Acerca de Julián Bedoya Jiménez

Apasionado por la Comunicación, en especial, la Comunicación Efectiva en Ambientes Laborales. Soy una persona curiosa y disciplinada, me encanta investigar y tengo especial interés y aptitudes en marketing y publicidad. Fui socio fundador de Infusion S.A.S., donde cada día exploraba mi lado creativo, comunicador y emprendedor. Ahora lo hago como empleado.

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